Sociosexualidad para disfrutar del sexo ocasional

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Un estudio publicado en 2014 en la revista Social Psychologial & Personality Science por Zhana Vrangalova, profesora de Psicología y experta en sexualidad de la Universidad de Nueva York, asegura que el sexo sin ataduras puede funcionar como herramienta para aumentar nuestra autoestima y reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión.

Sin embargo, no todo el mundo se atreve a lanzarse a una noche loca sin “día después”. Por eso, es normal que los buscadores acrediten que, cada vez más, se realizan búsquedas como “prostitutas Numancia12”, “prostitutas Madrid» y, en general, prostitutas en muchas grandes ciudades (más que en las pequeñas). Estar con una profesional del sexo evita incógnitas como qué hacer el día después o que pueda hablar de ti a vuestros círculos en común.

En cualquier caso, lo que determina Vrangalova es que todo depende de nuestra sociosexualidad, es decir, de una actitud que se determina por la motivación que cada persona tenga por este tipo de encuentros casuales. Si tu sociosexualidad es baja, preferirás una relación estable, por lo que los encuentros casuales te resultarán problemáticos. Si, por el contrario, gozas de una alta sociosexualidad, los encuentros sexuales esporádicos te ayudarán a reducir niveles de estrés y a ser más feliz.

Con tal de desestigmatizar el sexo de una noche, se han creado ya diversas páginas webs en las que personas anónimas explican sus experiencias, buenas o malas, divertidas o aburridas, para que los internautas sepan que, de estar abiertos a estas relaciones, no deben preocuparse por el qué dirán.

Por lo que, buscar, como decíamos al principio, prostitutas en Barcelona o en otra gran ciudad, debería ser visto como algo óptimo para el bienestar de quien busca estos servicios, como quien visita al psicólogo o va a darse un masaje.

El estigma del sexo ocasional

A lo largo de los años, nos han inculcado que las relaciones sexuales con una persona que no sea nuestra pareja estable eran inmorales y peligrosas, entre otros. Por lo tanto, no es de extrañar que todavía cueste conseguir que la práctica del sexo casual sea vista como algo totalmente normal e inofensivo o, incluso, beneficioso.

Lo que hay que tener en cuenta es que en este tipo de relaciones siempre hay que ser sinceros y, con una profesional del sexo, nunca hay lugar a dudas. Si te preocupa jugar con los sentimientos de alguien, los servicios de una prostituta siempre son una buena opción.