Consejos para mejorar como traductor

Dedicarse a traducir novelas puede ser un trabajo muy agradecido y agradable de realizar para el amante de la literatura, de la lingüística y de los idiomas, en general. Sin embargo, profesionales como los que encontramos en Parlam saben que no basta con eso, sino que hay que estar en un proceso de aprendizaje continuo que, no obstante, hará de la profesión una muy enriquecedora y dinámica. Y estos consejos pueden servirte para conseguirlo:

Lee mucho

Y escoge buenos escritores en tu idioma. Dominar la lengua materna es algo esencial para llegar a ser un buen traductor, para conseguir que un texto traducido suene natural y para que sea correcto en términos de ortografía y gramática. Aprende a distinguir los diferentes tipos de narrativa y a diferenciar a los mejores autores de los demás.

Lee sobre diferentes materias y disciplinas

Tal vez, termines trabajando en una empresa de traducción de textos jurídicos, por lo que te vendrá muy bien algo de conocimiento extra del campo del Derecho. O puede que necesites saber más sobre ciencia para traducir artículos científicos. El saber no ocupa lugar y, para un traductor profesional, puede significar mayores oportunidades de trabajo.

Lee muchos tipos de material impreso

Novelas, cuentos, leyes, artículos, informes de diversa índole… Encontrarás términos muy útiles en todo tipo de textos. Esto, al final, no hará sino enriquecer tu vocabulario y familiarizarte con expresiones y tecnicismos diversos. Hasta la etiqueta del champú puede ayudarte en tu trabajo. Como decíamos más arriba, nunca sabes cuál va a ser tu próximo trabajo, y cuanto más descubras, mejor.

El diccionario es tu mejor amigo

Siempre es el mejor recurso para comprobar la definición de un término, pero también nos ayuda a aprender a expresar lo mismo de otra manera, relacionando lo que hemos buscado con términos o expresiones que podíamos no conocer. Por no hablar de etimología, sinónimos y otro tipo de datos que nos puedan resultar útiles.

En definitiva, como ves, para el traductor es muy importante ampliar tantos conocimientos como le sea posible. No sólo en cuanto a idiomas, sino también en tipos de formatos de texto, edición, corrección, materias diversas… Por ello, te recomendamos que te dediques a este sector sólo si te apasionan los idiomas.